Desde las diez de la mañana comenzaba el ensayo general del acto de clausura del XIII Festival Internacional de Folklore de la Villa de Ingenio en el que participaron la Agrupación Folklórica Los Artesanos de Ingenio y los grupos de Eslovenia, Grecia, Palestina, Segovia, Georgia, Corea, Serbia, Uzbekistán, Senegal y Perú, representando lo que esta noche va a ser cada uno de sus espectáculos. Pero antes, metros de cables, focos, andamios, sillas, tarimas, decorados, equipos de iluminación y sonido, pantalla gigante, fueron ocupando el espacio del parque Néstor Álamo para que la gran fiesta de esta noche se pueda disfrutar desde todos los rincones del planeta, con la calidad y espectacularidad con que nos tiene acostumbrado este evento internacional. Todo está preparado para que finalmente esta noche el Festival Internacional de Folklore de la Villa de Ingenio pueda despedirse hasta el año que viene. El acto será a las 21 horas en el parque Néstor Álamo, a las faldas del Barranco de Guayadeque y en pleno corazón de Ingenio.

Después de varias horas en la cocina, los representantes de las embajadas culturales que participan en el XIII Festival Internacional de Folklore de la Villa de Ingenio dieron a conocer y a degustar sus comidas típicas. Ají de Gallina, uno de los platos más populares de Perú, también cocinado en Ecuador y Bolivia, a base de papas, pollo, huevos, leche, cebolla, y ajos; pollo Yassa de Senegal con guindilla, limón, mostaza y pimienta; Slovenká Kapustnica, sopa tradicional navideña o de Año Nuevo de algunas regiones de Eslovaquia a la col, chorizo ahumado o costillas de cerdo; Jxapuri, receta popular de Georgia, especie de empanada a base de queso y yogur; Bul-Geo-Ki, también conocido como bulgoki, adobo de los más populares de Corea, de sabor dulce y salado con ternera; de Grecia, Soutzokakia Smyrneika, slachichas pequeñas parecidas a las albóndigas; además de embutidos de Segovia componían el menú del improvisado restaurante internacional que se montó en una abarrotada plaza de La Candelaria en la tarde de ayer. Paralelamente, se llevó a cabo la “Alfombra Azul”, coordinada por Francisco Sánchez Sánchez, en la que los aficionados al arte y, en concreto, a la fotografía, pudieron captar imágenes en las que se conjugaban elementos vanguardistas y de la vida cotidiana, como hamacas, un ventilador, o un rinconcito para el té, con varias parejas ataviadas con la vestimenta típica de cada país representado en el Festival Internacional de Folklore. Lo tradicional y lo vanguardista se mezclaron también con las nuevas tecnologías, gracias a las conexiones vía internet que realizaban los participantes con sus respectivos países de origen. La jornada se completó con el taller denominado “Ven a bailar con los grupos del Festival”, en el que cada uno de los grupos mostraba alguna de sus danzas más características y luego éstas fueron bailadas por todo el público asistente. Una vez finalizada la actividad los grupos de Eslovaquia, Uzbekistán, Senegal y Serbia ofrecieron sus respectivas actuaciones.

Alrededor de ocho mil personas, según fuentes de Protección Civil de Ingenio, tomaron ayer la Avenida de Carlos V en Carrizal, en lo que supuso la segunda jornada del XIII Festival Internacional de Folklore de la Villa de Ingenio y en la que finalmente pudimos ver en escena a la totalidad de los grupos que conforman el cartel de la presente edición, tras la llegada a la isla de Palestina y Uzbekistán. Un total de 16 embajadas culturales desplegaron su arte, pintando de colores esta vía comercial del municipio y levantando la ovación del público que esperó paciente durante horas la llegada del pasacalle que más tarde terminó con las actuaciones de los grupos extranjeros en el Centro Cívico de Carrizal. El espectáculo, que contó con un lleno absoluto de las dependencias culturales de Carrizal, permitió realizar un viaje hasta los países de procedencia de los grupos que nos visitan, a través de los reportajes que acercaban un poco más a su situación geográfica, lengua, religión, o lugares característicos, que junto con los bailes, los cantos y la música, ayudaban a conocerlos mejor. Desde las Guailas de Perú, pasando por el Oulasadon, baile alegre y acrobático de Senegal, o el resonar de Uzbekistán a través de la Laouta, laúd árabe del siglo XV, y el Oud, instrumento similar al anterior, pero ligeramente más pequeño y de origen muy antiguo, probablemente antecesor de la mandolina italiana, conformaron las actuaciones que fueron seguidas con expectación por parte de los espectadores que pudieron hacerse con una butaca en el Teatro del Centro Cívico de Carrizal.
